El peligro de la falta de agua potable de calidad

Publicado por: Marion Kuprat En: General En: lunes, octubre 9, 2017 Comentario: 0 Golpear: 184
La mayor amenaza para la sociedad humana es la falta de agua potable. El que esto todavía no esté en boca de todo el mundo, no cambia el hecho en...

La mayor amenaza para la sociedad humana es la falta de agua potable. El que esto todavía no esté en boca de todo el mundo, no cambia el hecho en sí. Vivimos con el agua y gracias al agua. Si se pierde la calidad del agua, también perdemos nuestra calidad de vida y, en un tiempo sorprendentemente corto, incluso perdemos nuestra vida. Consideramos la presencia del agua en nuestra vida como algo tan obvio que no nos damos cuenta que es la base de nuestra prosperidad y de la sociedad civilizada en general. Es la sustancia de la que dependemos. Es la base de la vida en este planeta. Y es precisamente esta agua la que se encuentra en grave peligro en cuanto a cantidad y calidad. Los productos químicos, bacterias, virus, hongos, esporas y levaduras se extienden cada vez más.

El peligro de la falta de agua - Torus.gOímos hablar de muchos alimentos que perjudican a la salud debido a su excesiva carga tóxica. Cada vez son más los pescados que no se deben comer más de una vez a la semana porque son tóxicos. Pero del agua tóxica que ingerimos cada día no nos preocupamos tanto. En la historia de los grandes imperios existe un tema recurrente: el agua. En el pasado, esta ha supuesto el hundimiento de civilizaciones enteras.

No nos encontramos al principio de una crisis del agua, en realidad ya estamos inmersos en ella. En la ciudad de Singapur, toda el agua potable de la ciudad se produce a partir de las aguas residuales de la misma. En Australia se lleva años recomendado expresamente no ducharse durante más de 5 minutos y California ya está considerando seriamente la posibilidad de que el suministro de agua se produzca a partir de las aguas residuales. Una cantidad incontrolable de productos químicos de limpieza priva al agua de su fuerza vital. Las aguas superficiales albergan muchas bacterias aeróbicas. Es posible que muy pronto sea necesario hervir el agua potable antes de poder usarla. ¿Cuándo llegará el momento en que el mundo occidental tenga que recurrir al suministro de agua de baja calidad? Una medida de este tipo no es aceptada tan fácilmente por los ciudadanos. Se trata de un cambio social muy importante que se irá preparando e introduciendo en nuestra sociedad poco a poco debido a la reducción de la calidad del agua. Será en ese momento cuando la calidad del agua limitará nuestra calidad de vida.

Apenas nos damos cuenta porque sucede muy lentamente. Pero, aun así, ya estamos en medio de este proceso. Cada año, millones de personas se enferman debido al agua contaminada. Una repentina ola de gripe nos pondría inmediatamente en estado de alerta y la industria farmacéutica lanzaría rápidamente un medicamento para combatirla. La calidad del agua, en cambio, es un tema que ni siquiera se debate con seriedad. ¡Siempre nos queda el cloro! Pero se nos olvida que el cloro también es un tóxico, de hecho, es un tóxico extremadamente agresivo.

Nuestra agua potable no solo está contaminada con bacterias y virus y los deshechos de ellos, también con productos químicos. Estos proceden de los productos de limpieza y de los medicamentos. Muchas de las sustancias que utilizamos cada día ya no pueden ser eliminadas en las plantas de tratamiento de aguas residuales porque no están preparadas para ello. Como consecuencia, estas sustancias reaparecen en las aguas superficiales. Se han encontrado peces contaminados, p. ej., con cafeína. El café que atraviesa nuestro sistema digestivo, se descarga en el inodoro y fluye hasta la planta de tratamiento que no está preparada para eliminar la cafeína. De la misma manera llegan a nuestros ríos los medicamentos y otros principios activos que acaban acumulándose en los peces. No siempre se trata de sustancias tóxicas. Pero este ejemplo debería servir para darnos cuenta de que estas sustancias se encuentran en el agua. Las plantas de tratamiento de aguas residuales no están diseñadas para eliminar los productos farmacéuticos y los medicamentos recetados. Algunos de estos residuos en el agua se miden a intervalos irregulares, pero esto no es suficiente para impulsar a la acción.

Otro problema importante es que las sustancias tóxicas en el agua no son tan fáciles de medir si no sabemos que estamos buscando específicamente y con frecuencia, las descubrimos por pura casualidad. Hoy en día, con cualquier ordenador o teléfono móvil tenemos acceso a las radiaciones de una amplia variedad de fuentes provenientes de cualquier parte del mundo. En cambio, no podemos medir los contaminantes contenidos en el vaso de agua que tenemos colocado delante de nosotros.

El peligro de la falta de agua - foto ve


Existen los medidores TDS, pequeños dispositivos de medición que nos indican la suma de partículas que se encuentran en el agua. Pero esto no ofrece ninguna información acerca de cuántos contaminantes y cuántas sustancias útiles se encuentran realmente en el agua.

Es un error pensar que es suficiente si medimos las partículas medibles en su totalidad, sean buenas o tóxicas, que tiene el agua, para luego eliminarlas todas juntas para simplificar. Otros piensan que solo es necesario destilar el agua. Pero incluso aunque pudiéramos medir todas las toxinas y sus interacciones en el agua —es extremadamente improbable que algún día sea posible hacerlo—, esto seguiría sin permitirnos determinar la calidad del agua porque no es posible medir la fuerza vital del agua de la misma manera que lo hacemos con los contaminantes.

La calidad del agua depende inseparablemente de su vitalidad y de su fuerza vital. Para entender esto mejor: en la naturaleza existe una especie de patrón, una forma recurrente y autosostenible, el toroide, que se compone de dos vórtices opuestos en constante intercambio. Los vórtices dirigidos hacia dentro son una dinámica fundamental de la vida. Se generan en el agua estructuras pulsantes estables a partir de un caos sin orden. Esta es la base de las microcirculaciones que perduran mucho tiempo, casi invisibles para el ojo humano. Se genera una especie de autoorganización natural que incluso permitiría al agua liberarse por sí misma de los contaminantes, siempre que estas estructuras puedan mantenerse o activarse una y otra vez.

Sin embargo, ponemos mucho empeño en debilitar y descomponer esta energía del agua mediante productos químicos y medicamentos hasta tal punto que las bacterias suponen una constante amenaza para nuestra agua, ya sea que la que corre por tuberías, las de pozos o las aguas superficiales. El agua no solo es la base de la vida del ser humano, los animales y los vegetales. También es la base de la vida de microorganismos como bacterias, virus, hongos y levaduras. Por eso, la desinfección ecológica del agua potable, el agua de baño, el agua de proceso e incluso el agua desmineralizada se ha convertido en algo indispensable en nuestra sociedad moderna, si queremos evitar la propagación de enfermedades y epidemias sin intoxicarnos a nosotros mismos ni a nuestros ríos con productos químicos de limpieza.

La desinfección es el próximo de estos tres grandes temas que son la filtración, la vitalidad y la desinfección. Es un proceso que mata a los microorganismos presentes en el agua. Los procedimientos de desinfección se pueden dividir en métodos químicos y físicos. Los químicos son agregar cloro, ozono, hipoclorito sódico o dióxido de cloro y cosas más al agua. Estos procedimientos han demostrado durante décadas su eficacia matando gérmenes, pero algunos tienen ciertos efectos secundarios o dos efectos de repente interactúan a crear un efecto nuevo. 

Las desventajas de este tipo de procedimientos son las dosificaciones excesivas a las que hemos llegado y los daños causados, ea para el agua, para la naturaleza y para nosotros.

.

En los procedimientos físicos, los gérmenes se matan por ionización o radiación ultravioleta, por ultrasonidos o mediante membranas filtrantes o incluso utilizando varios procesos simultáneamente. Estos procedimientos solo son eficaces directamente en el lugar de aplicación.. 

Con los métodos utilizados hasta ahora hemos alcanzado nuestros límites, porque la vitalidad del agua simplemente ya no es capaz de resistir las cargas actuales.

Desde los años ochenta del siglo pasado en Rusia se investiga un método de desinfección del agua inofensivo. Este método utiliza la producción de una sustancia desinfectante que se genera directamente en el agua. Se trata de la activación electroquímica del agua que, después, se dosifica en el flujo de agua.

Los nuevos métodos electroquímicamente activos tienen una cosa en común: la corriente y la conductividad del agua generan una tensión. La electrólisis convierte un desplazamiento desordenado de electrones en una corriente ordenada de electrones en el agua. Del mismo modo que el agua puede ser movida por una bomba mecanicamente. Esto sucede gracias a una fuente de energía y un ligero aumento de la conductividad del agua mediante sal del mar o sal común.

No se trata, por tanto, de un movimiento físico como sería el caso con una bomba de agua, sino de un movimiento técnico por migración de electrones (ánodo y cátodo*) que generan un cambio de dirección en los electrones debido a la conductividad química. La naturaleza utiliza este mismo principio en los miles de relámpagos por segundo que caen en los mares de nuestro planeta. Los electrones se realinean en el agua mediante los electrodos (ánodo y cátodo) y la presencia de cloruro natural en el agua. Las proteínas de las bacterias pierden su estructura espacial. El aumento de la distribución de oxígeno hace que los compuestos anaeróbicos se descompongan y las bacterias ya no pueden sobrevivir en el medio alterado.

Hace ya varios años que se ha comprobado que el agua enriquecida con compuestos activos de cloro y oxígeno es un desinfectante altamente eficaz  De hecho, ya existen muchas piscinas que se desinfectan de esta manera. Sin embargo, es menos conocido que este método cumple con todos los requisitos para convertirse en el mejor método de desinfección hasta la fecha. No solo es viable, sino también se puede aplicar en múltiples áreas de desinfección de forma totalmente inofensiva. Los hospitales rusos conocen este método desde hace años. Mientras tanto, en el mundo occidental seguimos luchando contra los gérmenes hospitalarios resistentes.


Este nuevo método de desinfección no solo mata a los gérmenes, también acelera la posible cicatrización de las heridas en la piel, dado que aumenta la circulación sanguínea. El hipoclorito es selectivo porque ataca el estado anaeróbico. Los expertos en salud llegaron a esta conclusión hace ya algún tiempo. En el ámbito de la salud, el agua superoxidada es ampliamente aceptada para la desinfección.

Esta desinfección es increíblemente versátil en su aplicación. Como ya se ha dicho, es posible añadirla al agua para su desinfección y también se puede utilizar en diversas concentraciones en la industria alimentaria y de bebidas. Además, se puede nebulizar en diferentes concentraciones y desinfecta fácilmente las infestaciones parasitarias en todos aquellos lugares en los que las bacterias, virus, gérmenes, hongos, moho, esporas y levaduras se pueden convertir en un problema. Este es el caso, por ejemplo, de la agricultura. Una de las áreas de nuestra forma de vida moderna en la que solo debería utilizarse el hipoclorito es en la cría de animales de engorde.

Es increíble la cantidad de medicamentos, como los antibióticos (que contaminan nuestras aguas), y de productos desinfectantes químicos utilizados para la limpieza del lugar que se podrían ahorrar. Es aún más increíble cuánto sufrimiento y mortalidad temprana se podría evitar a los animales. Estos serían más resistentes, podrían beber agua libre de gérmenes y nosotros no tendríamos que vivir con los constantes escándalos alimentarios.

Eche un vistazo a nuestro sistema de desinfección Envirolyte, hojee nuestro extenso folleto y benefíciese del efecto sinérgico de nuestros distintos sistemas ecológicos para el tratamiento ecológico del agua como la filtración por bloques de carbón, el intercambiador de iones contra nitratos, arsénico y cal, así como el remolineado para la vitalidad del agua. Podemos asesorarle en todas estas áreas.

Marion Kuprat.-

* El ánodo es el polo en el que se producen los procesos de oxidación.

* El cátodo es el polo en el que se producen los procesos de reducción.

Comentarios

Deje su comentario

Artículos