Respetar el agua como "ser vivo" significa: REORIENTARSE
 
El agua es la base de todo lo vivo. En su ciclo natural se encuentra en un constante cambio. En el interior de la tierra va madurando durante siglos hasta que a través de sus propios fuerzas levitantes brota como agua madura en manantiales, llegando a hasta los limites de la atmósfera. Traspasa las células con vida y se almacena en todos los órganos. Cualquier proceso de vida, solo es posible gracias al agua. El agua nutre, limpia, proporciona vida, une, se mueve, refresca y disuelve.

Por parte de la humanidad es apreciada, utilizada, aprovechada, es necesitada, obligada y ensuciada.

Nuestros procesos y exigencias modernas lo han neutralizado el agua y han hecho desaparecer su carácter esencial. El agua que está disponible para tanta gente de muestro mundo con sólo abrir el grifo es muy distinta al agua burbujeante, viva y clara como el agua cristalina que nos encontramos en un manantial natural o del agua profunda de un antiguo pozo. ¡Hoy en día el agua viene del grifo! El agua viene de las depuradoras de los ayuntamientos. Aquí el agua gastada sería filtrada y quimicamente preparada y manipulada para su próximo recorrido por las tuberías de subministro a nuestras casas.. Para limpiar el agua utilisada, las depuradoras tienen permitidas una serie de productos químicos como aditivos, incluso algunos son obligadotios, que manipulan quimicamente el agua para que salga agua potable de nuestros grifos. Para esterilizar el agua potable y combatir las bacterias, se le suele añadir cloro, lo que conlleva muchos riesgos.
   El cloro afecta al metabolismo de las grasas y a la actividad hormonal, frena la acción de ciertas enzimas y puede impedir la recuperación de ciertas enfermedades. El cloro está asociado con las enfermedades de corazón y mata las bacterias intestinales que cumplen muchas funciones necesarias para la salud.
El fluor suele añadirse al agua para evitar problemas dentales infantiles. Ello produce gran controversia porque si se ingiere en grandes cantidades puede debilitar el sistema inmunológico y causar distintas enfermedades. El flúor natural es uno de los productos más tóxicos, apenas un poco menos que el arsénico.
Y los nitratos están permitidos por las autoridades en abonos y así se introducen en nuestros alimentos. Los nitratos se convierten en nuestro cuerpo en nitrito y esto cambia la hemoglobina en la sangre de tal forma que no es posible el transporte de oxígeno. Esto se asocia con sedimentaciones, las cuales llevan a graves problemas de salud.

Los sistemas de filtración pueden filtrar inpurezas materialmente medibles, pero sus efectos demostrables todavía perduran en el agua. Actualmente, mucha gente compra agua embotellada para beber y muchos otros filtran el agua del grifo porque no confían en su calidad, pero la calidad del agua embotellada también es cuestionable.
Explotada, manipulada y polucionada, esta fuente de vida se ha convertido en uno de los grandes canales de transmisión de enfermedades: por eso otra vez la "limpiamos" con productos químicos y la reciclamos sin pensar en revitalizarla.
Traducción: Dorin Koepper 
  "Agua GIE es bueno"
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